IRPF por Rendimientos de Capital Inmobiliario. Una Sociedad Conyugal, sin separación de bienes y sin capitulaciones, ¿Pueden computar la renta en partes iguales?


CONSULTAS M&GT 400/029/08/2021

próximamente en Instagram: /darioabilleiracontador

Nombre: Pablo

Profesión: Analista de Sistemas

Consulta: Tengo un apto en alquiler por $32.000 por lo que la renta anual es de $384.000. Por ello debo pagar IRPF por arrendamiento, actualmente en 10,5% que es retenido por una institución que es la garantía del arrendador. Actualmente el umbral para pago de IRPF por arrendamientos de 40 BPC a $4.870 es de $194.800 lo que obviamente excedo. Pero al tratarse de un bien ganancial ya que fue adquirido ya casado con mi actual esposa y que no tenemos capitulaciones matrimoniales la renta sería la mitad, o sea $192.000 ya que en definitiva la renta es personal. Este hecho está contemplado por la DGI sólo que a los efectos de estar comprendido en la exoneración en el título deben aparecerer los 2 cónyuges como compradores.
En mi caso, aparezco sólo yo ya que según me indicó el escribano actuante era lo mismo ya que el bien es ganancial por lo que para enajenarlo o hipotecarlo debemos firmar los dos. Cabe acotar que la compra se hizo 1 año despúes de la vigencia del IRPF por lo que claramente no era algo que se pudiera preveer. Más allá de esa situación, hice la consulta con un par de escribanos y se ven sorprendidos ya que para ellos es bastante común debido a que puede ser complicado que firmen los 2 conyuges cuando en la práctica es lo mismo.
Según entiendo, esta interpretación es de la DGI, cuando me parece que no está en el espiruto del impuesto mismo, que trata sobre rentas personales pero por un hecho fortuito de cómo se hizo luego no se pueda solucionar. Obviamente no soy ni escribano ni abogado por lo que esto excede a mi compresión, pero más que nada que sea un hecho irreversible, que no haya forma de demostrar o declarar que la renta es compartida más allá de que aparezca 1 solo de los conyuges.
No he encontrado información hasta el momento, no sé si es un caso tan particular o que las personas que están en mi misma situación no lo saben y están pagando el IRPF.
Por otra parte, me interesa saber si se puede recurrir esta interpretación dado que creo no está comprendida en la ley de IRPF.

2021 08 21_Miradas Tributarias banner II

Fecha:  Montevideo , 30 de agosto, 2021

Estimado Pablo

El planteo de la Consulta es excelente, y vos mismo te lo respondiste. Yo lo que haré es por un lado confirmar lo que manifestaste y después daré mi opinión.

POSICIÓN DEL FISCO con respecto a un Arrendamiento de una Sociedad Conyugal sin Capitulaciones y sin Separación de Bienes

Si uno va a la web, y busca el tema, se llega a esta dirección:

https://www.gub.uy/tramites/exoneracion-irpf-arrendamientos-inmuebles

Esto es parte de un análisis que dos post anteriores a este, hice sobre las dificultades que teníamos como País pequeño; y uno de los problemas es la información, cuando la misma se maneja como propiedad de los gobiernos de turno, más allá de si se es simpatizante o no del partido que gobierne, el hecho es que el que asume, borra todo y piensa que lo nuevo es mejor. Cuando uno llega a esta información, que ya no se sabe quién es que la brinda (a mi no me da seguridad que de un lugar que se llama trámites me informe lo que debo hacer tributariamente), y no brindan la información que sustenta el cuentito que relatan. Si vas a ese link verás esto:

2021 08 30_de Web sobre trámites Sociedad Conyugal IRPF arrendamiento

¿Cuál es el sustento normativo para afirmar lo que está sombreado en azul?. No lo dicen, pero vamos a llegar a esa norma que lo justifica.

Pero en estos análisis hay que tratar de ser honestos intelectualmente. Yo que soy de guardar apuntes, papeles, … cuando se instrumentó la Reforma Tributaria, la empresa CADE publicó unos libritos con tapa roja, que eran Preguntas Frecuentes sobre los nuevos impuestos. Y hay uno que dice lo siguiente:

2007 05_de CADE preguntas Frecuentes de IRPF tema sociedad conyugal

Esto fue publicado en mayo del 2007, y la fuente en la que se sustenta la voy a replicar, a ver si lees algo parecido a lo que allí se dice:

Titulo 7 – Artículo 13°.– Rendimientos del capital inmobiliario.- Los rendimientos del capital inmobiliario comprenderán a las rentas derivadas de bienes inmuebles, por el arrendamiento, subarrendamiento, así como por la constitución o cesión de derechos o facultades de uso o goce de los mismos, cualquiera sea su denominación o naturaleza siempre que los mismos no constituyan una transmisión patrimonial.
Para determinar la renta computable se deducirá el monto de los créditos incobrables, en las condiciones que establezca la reglamentación.
Fuente: Ley 18.083 de 27 de diciembre de 2006, artículo 8°. (D.Of. 18.01.007).
Decreto 148/007 – Artículo 11°.- (Rendimientos del capital inmobiliario).- Los rendimientos del capital inmobiliario comprenderán a las rentas derivadas de bienes inmuebles, por el arrendamiento, subarrendamiento, así como por la constitución o cesión de derechos o facultades de uso o goce de los mismos, cualquiera sea su denominación o naturaleza siempre que los mismos no constituyan una transmisión patrimonial.

Yo leo, y no logro encontrar en esos textos algo que sustente esa posición. No estoy criticando a esa publicación, porque seguramente de algún lugar la sacaron, pero es una demostración que ya en aquél entonces se manejaba esa posición tributaria, pero no tiene detrás una fundamentación. Y muchas veces sucede, que hacemos algo porque una persona determinada, dijo tal cosa, y como nadie se lo cuestiona, seguirá así por siempre.

Pero unos días después, se publica la siguiente Resolución:

2007 07 10_Resolución 727 la Sociedad Conyugal no es una ERAR y computa el administrador

Y esa Resolución, le da un manto de legalidad, pero hay que entender que las Resoluciones son Instructivos, y no pueden decir lo que no dice la ley ni el decreto, las Resoluciones obligan a los funcionarios de la DGI pero no al Contribuyente, el problema es que si uno como Contribuyente hace lo contrario, ya sabe que tendrá un problema, y tener un problema con la DGI, implica tener espalda financiera para bancarlo; por lo tanto lo recomendable es hacer lo que dice la Resolución. Por eso se dice que la Justicia es para ricos, este es un caso.

Y es necesario que leas también esta Consulta que comparto seguidamente, y cronológicamente fue posterior a la Resolución, es muy interesante pero es una Intepretación.

CONSULTA N° 4.749
RENTAS OBTENIDAS POR CÓNYUGE DE SOCIEDAD CONYUGAL – IRPF – SOCIEDAD CONYUGAL SIN SEPARACIÓN DE BIENES NI CAPITULACIONES PATRIMONIALES.
En la consulta formulada, se sostiene que las rentas obtenidas por una persona que integra una sociedad conyugal — sin separación de bienes ni capitulaciones matrimoniales –, pertenecen a la sociedad conyugal como bienes gananciales y deben ser atribuidos a los cónyuges en partes iguales.
Esta Comisión de Consultas no comparte el razonamiento del consultante.
La Dirección General Impositiva dictó la Resolución N° 727/007 de 10.07.007, por la cual se entendió que las Sociedades Conyugales, no se encuentran comprendidas dentro de las entidades que deben atribuir rentas por aplicación del artículo 7° del Título 7 del TO 1996.
La Comisión de Consultas, estima que a partir de lo dispuesto en la Resolución N° 727/007, la Sociedad Conyugal no es una entidad de las consideradas en el artículo 7 del Título 7 del TO 1996, por lo cual cada cónyuge deberá imputar en su liquidación como propias las rentas derivadas de sus bienes propios y de los gananciales que administra de conformidad a los previsto en el artículo 1970 del CC.
En caso de haberse otorgado capitulaciones matrimoniales, se estará al régimen de administración de bienes gananciales pactado en la misma.
La precedente conclusión se funda en las consideraciones que se realizarán a continuación.
(i) Régimen Matrimonial Legal — artículo 1938 a 2018 del Código Civil (en adelante «CC»)
A) Su Naturaleza jurídica
El matrimonio es un negocio jurídico que produce no sólo efectos personales sino patrimoniales. El principal efecto patrimonial a que da lugar el matrimonio, es el nacimiento del Régimen Matrimonial Legal (RML) — habitualmente denominado Sociedad Conyugal — que consiste en el conjunto de normas que regulan los intereses pecuniarios de los cónyuges en sus relaciones entre sí (relaciones internas) y frente a terceros (relaciones externas).
Como ha expresado la Dra. Ema Carozzi: «En nuestro derecho el régimen matrimonial legal es único y supletorio. Es único ya que la ley organiza exclusivamente un régimen matrimonial. Es supletorio, ya que al mismo quedan sometidos aquellos esposos que no hayan optado por otro régimen diferente del legal, mediante la celebración de capitulaciones matrimoniales.» ( Cfme. Carozzi, Ema, Manual de la Sociedad Conyugal, 3ª Edición Actualizada, julio 1999, FCU, p. 11).
Mientras se encuentra vigente el RML, es dable diferenciar un activo y un pasivo. Durante este Régimen se pueden visualizar cuatro masas de bienes: (i) Bienes propios del marido; (ii) Bienes propios de la mujer; (iii) Bienes gananciales (art. 1955 del CC) administrados por el marido; (iv) Bienes gananciales (art. 1955 del CC) administrados por la mujer, y cuatro categorías de deudas. Este número puede aumentar a seis, si tenemos en cuenta los bienes propios comunes y los gananciales adquiridos por ambos esposos. Igual afirmación se puede realizar en relación con el pasivo.
El consultante, parte del supuesto de que el Régimen Matrimonial Legal uruguayo (en adelante el «RML») es sinónimo de Sociedad Civil. En el Numeral 2 apartado c) de su Consulta, al citar las normas del Título 7° del TO 1996 que entiende aplicables, refiere al artículo 7, y expresa: «Las rentas correspondientes a … las sociedades civiles» (entre éstas está la sociedad conyugal), «… atribuirán a los … socios».
El tema se vincula a la Naturaleza Jurídica del RML, si bien este extremo no ha sido saldado de manera monolítica por la doctrina, de lo que sí no pueden caber dudas, es que la más conspicua doctrina patria (Eduardo Vaz Ferreira, Carozzi, Ema) es unánime es descartar la asimilación de éste a la Sociedad Civil.
Si bien la concepción de asimilar al RML a la sociedad civil encuentra algún apoyo dentro de nuestro CC — principalmente por el hecho de denominársela «sociedad» y por serles aplicables en subsidio las normas que regulan la sociedad (art.1950 CC) –, se ha entendido que «… ni la denominación, ni la ubicación dentro del Código pueden considerarse un elemento determinante (…) En lo que a la aplicación subsidiaria de normas respecta, cabe señalar que la misma se da dentro de nuestro código en diferentes casos en los que no existe similar naturaleza jurídica. Tal es el caso con el contrato de permuta y el de compraventa. La remisión resulta por lo tanto un argumento equívoco y confuso.» (Cfme. Carozzi, op. cit. p.35).
Si consideramos la definición legal de Sociedad Civil, adoptada por el artículo 1875 CC, se observa que el RML no encuadra dentro de la misma. No se trata de un acuerdo de voluntades generador de obligaciones y consecuentemente no es un contrato, como sí lo es la sociedad. En realidad, podríamos decir que nos encontramos ante una «relación jurídica forzosa».
Para ser caracterizada como sociedad, es necesario que todos los socios efectúen aportes, lo que no sucede en el RML. Tampoco puede decirse que se pongan bienes en común, con la finalidad de repartirse los beneficios que de dicho capital común provengan. Este ánimo de lucro, que es característico de la sociedad, no es de esencia en el RML.
El RML en el Uruguay, ha sido identificado (Vaz Ferreira) como «comunidad de mano común» o «gesammte Hand» — con origen en el derecho germánico –, en donde la participación de los cónyuges sobre cada uno de los objetos que integran el patrimonio común, no es una cuota, pues no cabe expresarlo numéricamente — lo que implica que ninguno de los cónyuges pueda disponer de su participación mientras la comunidad dura –.Sólo al disolverse el RML, tendrá cada uno de los esposos un derecho numéricamente expresable, pero, ni aún entonces, recaerá sobre el patrimonio común, sino sobre el remanente después de pagadas las deudas sociales.
Resulta claro, que el principal argumento vertido por el consultante para entender que el RML, se encuentra dentro de las entidades que atribuyen rentas (art. 7 del Tít.7 del TO 96), no resulta asimilable a la posición sustentada por la más prestigiosa doctrina nacional en la materia.
B) El Principio de Separación en la Administración Ordinaria del RML.
El artículo 1970 del CC establece: «Cada cónyuge tiene la libre administración y disposición de sus bienes propios, de sus frutos, del producto de sus actividades y de los bienes que pueda adquirir, sin perjuicio de los que se dispone en los artículos siguientes»(destacados nuestros). El régimen de participación en los gananciales funciona como de separación.
Este principio de administración separada de los bienes gananciales, implica consagrar la existencia de masas de bienes independientes, sobre los cuales cada esposo ejerce facultades exclusivas y excluyentes de administración.
Esto determina, que cualquiera de los esposos pueda disponer y administrar por sí solo de los bienes que él ha adquirido — como los frutos (naturales y civiles) que provienen de estos bienes –, no teniendo ninguno de los esposos poder de administración ni disposición sobre los bienes gananciales adquiridos por el otro cónyuge.
Lo anterior, es sin perjuicio, de ciertas cortapisas dispuestas por el legislador a ese régimen amplio de administración y disposición sobre los gananciales adquiridos por uno de los cónyuges (artículos 1971 y 1972 del CC, y artículo 27 de la Ley N° 16.871).
Resulta pertinente efectuar una precisión con relación a aquellos bienes gananciales adquiridos por ambos cónyuges. No existe en nuestro derecho positivo ninguna disposición legal que establezca cómo deben administrarse. Sin embargo, se ha entendido por parte de la doctrina que aquí opera un doble juego de normas. Por un lado, son bienes que se encuentran en indivisión de tipo romano (condominio), quedando consecuentemente regulados por el estatuto que es propio de este tipo de bienes; por otra parte, son bienes gananciales, y consecuentemente quedan regidos por las normas del RML.
En aplicación del artículo 1970, respecto al bien ganancial adquirido conjuntamente por ambos cónyuges, debe concluirse que el mismo deberá ser administrado por los dos. Cada esposo administrará la cuotaparte que adquirió.
C) El Principio de Separación y el Derecho de Persecución de los Acreedores
El artículo 1975 del CC establece: «Durante la vigencia de la sociedad conyugal, los acreedores de un cónyuge podrán hacer efectivos sus derechos sólo contra sus bienes propios y los gananciales cuya administración le corresponda por ley o por capitulación matrimonial; sin perjuicio de los abonos o compensaciones que a consecuencia de ello deba el cónyuge a la sociedad o la sociedad al cónyuge»
En el ámbito de la responsabilidad, el Principio de Separación, determina que el cónyuge que contrae personalmente la deuda coloque al alcance de sus acreedores todos sus bienes propios, así como el 100% de los gananciales que él haya adquirido y consecuentemente, administre.
Como expresa la Dra. Carozzi «Este tema se vincula (…) con el de la naturaleza de la sociedad conyugal (…) la que mejor se adecua con la responsabilidad consagrada por la ley, es la que entiende que el régimen de participación en los gananciales es un tipo de régimen de separación, y que consecuentemente durante su vigencia sólo el cónyuge que adquiere los gananciales tiene derechos sobre los mismos. Según esta posición, el cónyuge de quien adquirió los gananciales tiene tan sólo una legítima expectativa a participar de las ganancias generadas por su esposo. Dicha expectativa, se concreta recién al disolverse la sociedad conyugal (…) Es fundamental para comprender el sistema de responsabilidad que rige durante la vigencia de la sociedad conyugal, tener presente que el régimen funciona como separación, y que consecuentemente antes de la disolución no existe un derecho actual de los cónyuges a la mitad de los gananciales». (Cfme. Carozzi, op. cit. ps 187 y 188) (destacados nuestros).
Surge de manera palmaria, de las consideraciones efectuadas precedentemente, que encontrándose vigente el RML cada uno de los cónyuges deberá reputarse como titular de los bienes propios, de los gananciales que adquiera y de los frutos de ambos.
Lo anteriormente expresado, resulta acorde con las normas contenidas en el Título 7 del TO 1996. Así el artículo 10 al definir los rendimientos de capital establece que «Constituirán rendimientos de capital, las rentas en dinero o en especie, que provengan directa o indirectamente de elementos patrimoniales, bienes o derechos, cuya titularidad corresponda al contribuyente…».
La conclusión precedente, resulta extensible a las rentas de trabajo — dentro o fuera de la relación de dependencia — y a las jubilaciones. Si bien estas rentas son gananciales, su titularidad se da en cabeza de cada uno de los cónyuges (como expresa el artículo 32 del Título 7 del TO 1996 son rentas «… que generen los contribuyentes por su actividad personal…»).
(ii) ¿El RML es una entidad con o sin personería jurídica?
Sin perjuicio, de las consideraciones precedentemente realizadas, que por si solas son suficientes para descartar que el RML deba atribuir rentas, debe analizarse si el RML encuadra dentro del concepto «entidad en régimen de atribución de rentas» (ERAR).
El consultante en el punto 6 de su escrito, formula la siguiente precisión como Conclusión Final: «El Poder Ejecutivo en el decreto 148/07 (…) ha desconocido o ha pretendido dejar de lado el funcionamiento de la sociedad conyugal. (…) toda vez que las retenciones del impuesto o los pagos mensuales establecidos por el decreto 148/07, a nuestro entender no han contemplado el funcionamiento de la sociedad conyugal y exceden lo que la ley impone tributar.»
Esta Comisión de Consultas, no comparte las consideraciones efectuadas por el consultante.
Indudablemente, determinar el alcance de la expresión «entidad con o sin personería jurídica», es un tema de interpretación. La interpretación de las normas tributarias, es desentrañar el sentido de una expresión, es decir, tratar de descubrir lo que significa. El artículo 4° del Código Tributario, establece que el intérprete puede recurrir a todos los métodos reconocidos por la ciencia jurídica, pudiendo llegar a resultados extensivos o restrictivos.
A partir de la aplicación del método lógico sistemático — tendiente a realizar un análisis racional de la voluntad contenida en la ley puesta en contacto con el contexto normativo — a las disposiciones contenidas en el Título 7 del TO 1996, es dable considerar que el Régimen Matrimonial Legal no es una entidad en régimen de atribución de rentas.
Lo precedentemente expuesto, surge evidenciado en el artículo 18 del referido Título. Allí, cuando el legislador identifica aquellas situaciones que no constituyen incrementos patrimoniales, identifica en el literal A) la disolución de la sociedad conyugal, en tanto en el literal C) se refiere de manera genérica a las entidades en régimen de atribución de rentas reguladas por el artículo 7 del Título 7 del TO 96.
Surge de manera clara, que si el legislador tributario hubiese entendido que el Régimen Matrimonial Legal es una entidad en régimen de atribución de rentas, carecería de sentido que la discriminara de la forma en que lo hace en el artículo 18 referido.
17.09.007 – El Director General de Rentas, acorde.

MI OPINIÓN

Llegamos a la conclusión que el fisco tiene una posición tomada y es la interpretación que le dio al tema; no está sustentada en una norma supra pero es una norma que obliga al fisco actuar de esa forma. En la Consulta anterior, marqué un párrafo que se refiere a la Interpretación de las Normas Tributarias, y se puede usar cualquier método.

Si yo usara un método por analogía, llegaría a una solución distinta porque tenemos por lo menos tres situaciones en que el legislador para casos similares dijo especialmente que los integrantes de la Sociedad Conyugal o Concubinato reconocido, pueden optar y decidir entre ellos quién computa las deducciones de hijos, de cuota hipotecaria o la reducción por alquiler en caso que tributaran IRPF.

Veamos los casos:

Decreto 148/007 – Artículo 77 Bis.- (Crédito fiscal por arrendamiento de inmuebles).– Los contribuyentes que fueran arrendatarios de inmuebles con destino a vivienda permanente, podrán imputar al pago de este impuesto el monto equivalente al 6% (seis por ciento) del precio del arrendamiento, siempre que se identifique al arrendador. Dicha imputación se realizará por parte del titular del contrato de arrendamiento en ocasión de la presentación de la declaración jurada anual, en las condiciones que establezca la Dirección General Impositiva.
A efectos del cómputo del crédito a que refiere el inciso anterior, cuando se trate de arrendamientos cuyo importe supere las 40 BPC (cuarenta Bases de Prestaciones y Contribuciones) en el año civil, o su equivalente mensual, será condición necesaria que el pago se haya efectuado de acuerdo a lo establecido en el Decreto N° 264/015 de 28 de setiembre de 2015.
Nota: Este inciso fue agregado como 2° por Decreto N° 171/017 de 26.06.017, art. 4° (D. Of. 3.06.017). Vigencia: 1°.07.017.
En caso de existir coarrendatarios la imputación se realizará de común acuerdo. En defecto de acuerdo, la misma se realizará en partes iguales.
Nota: Los incisos 1° y 2° fueron agregados por Decreto N° 493/011 de 30.12.011, art. 20° (D.Of.19.01.012). Vigencia: 1°.01.011.
La imputación establecida se realizará hasta la concurrencia con el impuesto del ejercicio correspondiente a las rentas comprendidas en el literal C) del artículo 2° del Título 7 del Texto Ordenado 1996. En caso de surgir un excedente, el mismo no podrá ser imputado a impuestos de futuros ejercicios ni dará derecho a devolución.
El porcentaje a que refiere el inciso primero se aplicará a los arrendamientos efectivamente pagados, devengados en el ejercicio fiscal y cuyo contrato haya sido celebrado por escrito.
Nota: Los incisos 3° y 4° fueron agregados por Decreto N° 116/012 de 16.04.012, art. 1° (D.Of.03.05.012). Vigencia: 1°.01.011.

Decreto 148/007 – Artículo 57°.- (Deducción por gastos de educación, alimentación, vivienda y salud).– En defecto del acuerdo opcional de los padres sobre el beneficiario de deducción por hijos a cargo a que refiere el literal D) del artículo 37° del Título 7 del Texto Ordenado 1996, la misma será compartida en partes iguales a efectos de la liquidación del impuesto.
Nota: Este artículo fue sustituido por Decreto N° 444/008 de 17.09.008, art. 15°. (D. Of. 23.09.008).

Resolución 1314/2013 – 2°) Monto a deducir.- Cada vivienda única y permanente dará lugar a una deducción máxima de 36 BPC (Base de Prestaciones y Contribuciones). El valor de la BPC que se tendrá en cuenta será el vigente al 31 de diciembre del ejercicio que se liquida.
Cuando la titularidad del préstamo hipotecario de una vivienda se encuentre a nombre de más de un contribuyente, la presente deducción se atribuirá sobre el principio general del ejercicio de la imputación opcional total o compartida, en caso en que haya acuerdo entre los titulares. En su defecto, la misma será computada en partes iguales a efectos de la liquidación del impuesto. De igual forma se procederá en los casos de promitentes compradores cuyo acreedor original sea el Banco Hipotecario del Uruguay, o de los titulares de cada vivienda de una entidad a la que se hubiese concedido préstamo con ese fin.

Igualmente, es un tema difícil, hay una Consulta de enero del 2008, que es la 4781; que arroja un poco de dudas, tanta que miremos este artículo publicado en mayo del año 2008, por TeaDeloitte (hoy es Deloitte), y fue publicado en el diario El País, en un suplemente de color salmón, que salía los lunes, y marco en amarillo lo que allí se dice, yo interpreto que quizás se referirá a la Consulta mencionada pero en definitiva, lo que hoy vale no es esto, ni es lo que yo digo, sino todo lo anterior.

2008 05 05_Arrendamiento de Inmuebles en IRPF tema sociedad conyugal

Saludos,

Cr. Darío Abilleira – Montevideo, 30 de agosto del 2021

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Las “Consultas de Guías Tributarias” tiene la siguiente estructura 000/000/00/0000: “Consultas M&GT 000”, en el buscador del Blog pueden investigar anteriores. Tiene 4 sectores, el primero se refiere al número de consulta correlativo, el segundo al número de consulta acumulado del año, el mes en que se contesta y el año, ejemplo:123/12/03/2013; es la consulta número 123 desde el inicio, la número 12 del año 2013, que la respondo en marzo del 2013; y si la quieren buscar es así: “Consultas GT 123”. Pueden usar el material si hacen referencia a la fuente: Cr. Darío Abilleira más el link; y siempre que no sea para lucrar con él.

Los videos pueden tener algo que ver con la temática o no, son simplemente para adornar el texto y el blog.

Aclaro por confusiones reiteradas, no incluye dentro del concepto «GRATIS»:

  • Atención telefónica o reuniones; sólo es gratis cuando publico en el blog la respuesta a la pregunta realizada por formulario, con un fin de difusión y que todos accedan a la misma.
  • Cálculos y liquidaciones individuales; las excepciones son cuando son usadas con un fin didáctico y en el blog.
  • No acepto publicar denuncias, apellidos, cédulas de identidad, RUT, teléfonos; no busco ser un blog de denuncias hay otros espacios que cumplen esa función o páginas oficiales.
  • No aviso que publiqué la respuesta; se supone que leen el blog o lo siguen; si siguen el blog (o por twitter, o por facebook), les llega el aviso.
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