Si quiere ser Dirigente Sindical, no puede; no debe, no saber quién es Richard Read. Si quiere saber cómo negociar con un Sindicato, debe conocer la lucha de la FOEB


Muchas veces miramos videos motivacionales, de películas, de gente realmente extraordinaria, que saben hablar y que logran conectarse con el corazón del otro, que nos ponen la piel de gallina. Este video que comparto, es largo, una hora demora, me puse a escucharlo (no verlo) y no pude dejar de verlo completamente, quizás por eso; el ex presidente Mujica dijo que debían preocuparse por aquellos que no tenían la suerte de tener un Richard Read. Me imagino que los que están en una Asamblea como la del video, y con una persona que les hable así, será como reparador, sus espíritus saldrán fortalecidos, aunque lamentablemente con una visión de nosotros aquí y ellos allá. Los Sindicatos, se han transformado en los últimos años, en un Poder más; hoy es más prestigioso ser Sindicalista que Legislador, y tienen más gente afiliada que cualquier Partido Político, Club de Fútbol, etc. Muchos temas tributarios, tienen su origen crítico o su concepción, por iniciativas Sindicales. Para entenderlo, hay que estudiarlo, y de allí que comience a compartir artículos referentes a los Sindicatos. No dejen de ver el video; da ganas de estar allí, y de terminar aplaudiendo también, es un excelente orador, y con estilo propio.

Mujica: hay que mirar por «los que no tienen un Richard Read»

Noviembre 23, 2012

El presidente se refirió al conflicto que se registra en el sector de la bebida y dijo que en este tema no lo «llevan a los ponchazos»

El presidente José Mujica se refirió al conflicto que el gremio de la bebida está llevando adelante y que amenaza con cortar el suministro en verano. Al ser entrevistado por Daniel Castro en Canal 4, el primer mandatario dijo que debe «mirar por los más jodidos que no tienen un Richard Read» que los defienda.

«Todos los trabajadores tienen derecho a soñar con ganar más, es positivo y tienen razón. Pero no somos como Dios que podemos multiplicar los panes, estamos en una coyuntura difícil. La capacidad de maniobra se nos ha achicado porque tenemos una presión inflacionaria adentro», dijo Mujica al ser consultado por la polémica.

La Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (Foeb) entró en conflicto con el gobierno, luego que este se opusiera al acuerdo salarial alcanzado en el sector, que establece un incremento del 10,16% a tres años con una inflación proyectada del 7%. El Poder Ejecutivo quiere moderar este aumento, ya que considera que no coincide con sus lineamientos de política salarial y puede alimentar la presión inflacionaria. Por su parte, el sindicato de la bebida, dirigido por Richard Read, no está dispuesto a bajarse del acuerdo bajo ninguna circunstancia.

En referencia a la postura que el dirigiente sindical asumió frente al gobierno, Mujica dijo que prefiere una «discusión adulta y decirle la verdad a los trabajadores»para no realizar «promesas de pan y de progreso hoy, que pueden joder mañana».

«Yo no me llevo a los ponchazos con nadie (…) Tampoco me llevan a los ponchazos. Puedo entender necesidades de comunicación de masas (…) Pero si tu quieres incinerarte, vamos a incinerarnos juntos. Pero sé consciente del precio que podemos pagar, tú también sos responsable. Acá tenemos que jugar como mayores, no como demagogos», dijo.

Al ser consultado sobre el subsidio a la cerveza, que actualmente recibe el sector, Mujica entiende que el mismo es discutible, «como todos los subsidios» y pidió a los trabajadores a no mirar solo al sector, sino a todo el conjunto.

«¿Por qué subsidio eso y no los zapatos? ¿Qué me van a decir los trabajadores del calzado? Se mezclan relaciones que son injustas. Cuando uno mira por el sector y espera el voto de la barra que tiene ahí, hay que mirar por todos. Estamos en papeles distintos. Uno tiene que mirar por los que están más jodidos, los que no gritan, los que no tienen un Richard Read. La multitud de trabajadores anónimos que por estar en lo más bajo son los que pagan los platos rotos«, concluyó.

El gobierno analiza la posibilidad de quitar al sector el subsidio del 3% anual que recibe en la actualidad, si los empresarios no se bajan del acuerdo salarial alcanzado.

http://www.elobservador.com.uy/mujica-hay-que-mirar-los-que-no-tienen-un-richard-read-n237700

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¿Quién es el sindicalista que complica al gobierno?

Por Leonardo PereyraNoviembre 20, 2012

La palabra del dirigente es santa en el gremio de la bebida

¿A quién le puede extrañar que Richard Read haya dicho que el gobierno “se la va a comer doblada” si insiste con socavar el acuerdo al que su sindicato ha llegado con los empresarios de la bebida? Si durante un conflicto anterior ya le había dicho a sus patrones que iban a tener que dormir parados porque les iba a “patear el orto varias veces” y los trató de “hijos de mil putas”, “arrastrados” y “carneros”. Y, en la pasada elección interna del Frente Amplio, justificó su voto a Danilo Astori argumentando que no tenía previsto pasarse “por las pelotas” el impulso que Tabaré Vázquez le dio a la candidatura.

Negociando si cuadra o metiendo pechera si conviene, Read  nunca reparó en sutilezas para criticar a sus adversarios de turno y, en estas últimas horas fue el protagonista de una circunstancia histórica que dejó en evidencia que la proclamada defensa de los intereses de los trabajadores por parte del Frente Amplio –tantas veces propalada en las campañas electorales– tambalea cuando la macroeconomía aprieta.

Como se sabe, Read logró un buen aumento de sueldo para los integrantes de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) pero, imprevistamente, el gobierno se interpuso y amenazó a los empresarios para que moderaran el incremento salarial. “Yo soy de la época en la que la izquierda festejaba cuando los trabajadores ganaban. Esto es contra natura. Está bien que ataquen la inflación, pero la atacan mal. Algo cambió en el mundo, es obvio”, dijo Read a El Observador. El que ha cambiado muy poco es Read, quien desde los años de la dictadura se puso del lado de los sindicalistas más combativos y logró para los empleados de su gremio un nivel de salarios bastante despegado del resto de los trabajadores privados. Por eso, cada vez que hay reunión del sindicato de la bebida en la sede del PIT-CNT, los autos copan más de una cuadra sobre las calles laterales de la calle Jackson.

Read dedica buena parte de su tiempo a la actividad sindical pero sigue cobrando el sueldo como administrativo en las instalaciones de la cerveza Pilsen. El sindicalista pertenece al Frente Líber Seregni que lidera el vicepresidente Danilo Astori. Es más, muchas de las reuniones de la máxima dirigencia del sector se realizaron en la casa del líder gremial. Claro que, esta vez, los intereses de su sindicato están chocando con los del equipo económico que, precisamente, está en manos del astorismo. La circunstancia es muy particular. Mientras que los gobiernos blanco y colorados –y el de Tabaré Vázquez– miraron desde afuera la pugna entre trabajadores y empresarios de la bebida, la administración encabezada por José Mujica metió una cuña inesperada.

Hasta ahora, a Read le bastaba, para pelear por los intereses del gremio, con apuntar su hostilidad contra la patronal. “Estos pedazos de hijos de mil puta tendrán que saber que antes de vernos arrodillados nos tendrán que arrancar la cabeza. Nos van a respetar quieran o no quieran. !Podemos perder, pero no arrodillados!”, había arengado a sus compañeros a finales de octubre de 2010 durante un duro conflicto del que, una vez más, salió airoso.

El líder de la FOEB es visto en filas sindicales como a esos hábiles jugadores de fútbol a los que todos quieren tener en su cuadro, pero también hay quienes consideran que a veces se le va la mano en sus modos un tanto drásticos. En el conflicto que estalló en estos días, el veterano sindicalista deberá  exponer toda su experiencia. Porque en la otra vereda tiene, como siempre, a la patronal a la que más de una vez le ha doblado la muñeca. Pero, sin que pudiera preverlo, entre sus adversarios apareció el gobierno de izquierda, en tanto que sus compañeros del PIT-CNT  dudan al elegir trinchera.

http://www.elobservador.com.uy/quien-es-el-sindicalista-que-complica-al-gobierno-n237495

Read dijo que gana $ 80 mil y le pidió al gobierno que controle las ganancias de los empresarios

Noviembre 26, 2012

Richard Read, dirigente del sindicato de la Bebida, descartó que un aumento de salarios se traduzca en mayor inflación

Richard Read, el líder indiscutido de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (Foeb), sindicato que por estos días mantiene en vilo al gobierno por desacuerdos en el convenio salarial, dijo este lunes que percibe $ 80 mil mensuales por su cargo de administrativo de logística en Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC). 

Read reafirmó sus aspiraciones. “Los sindicatos tiene que salir a marcar la cancha y sacarle al capital su plusvalía. Nosotros también bregamos por los más pobres”, dijo en entrevista con canal 4. 

El sindicalista, que el viernes pasado se reunió con el presidente José Mujica en su despacho de la Torre Ejecutiva, señaló que “la inflación es un flagelo que se debería atacar no solo desde el gobierno, si no también desde los empresarios” y descartó que el aumento de salario produzca mayor inflación. “El tema está en las utilidades y rentabilidades que tiene la empresa. Yo pregunto, ¿dónde está la explicación de la suba de los alquileres?”. Según Read, si en el caso de la bebida se volcara el costo de los salarios al precio, solo se traduciría en unos “centésimos” más para consumidor. Al respecto, señaló que la cuestión es que “el Poder Ejecutivo debe centrarse más en vigilar la ganancia de los empresarios”. 

El conflicto con el gobierno se inició luego de que este decidiera no homologar el acuerdo alcanzado entre empresarios y trabajadores, que establecía un incremento salarial de 10,16% a tres años con una inflación proyectada del 7%, considerando que de esta manera se producía un desfasaje respecto a los lineamientos de la política salarial, que podría replicar en otro sectores y alimentar aún más las presiones inflacionarias. A cambio el Poder Ejecutivo propuso tomar la banda de inflación a 5% y que los empresarios se hicieran cargo de los costos de los salarios sin llevarlos a un aumento de los precios. La Foeb aceptó fijar la banda de inflación en 5%, pero recibir a cambio tres partidas fijas de $ 10.000 aproximadamente durante los próximos tres años. Sin embargo, no se bajó el aumento salarial del 10,16%, por lo que la decisión está ahora en manos de los empresarios. 

“Nosotros entendimos lo que el gobierno quería respecto a la banda de inflación. Nosotros queríamos una banda de 7% (…) El gobierno quería de 5% y nosotros la bajamos. Nosotros lo que decimos es que eso no se lo puede llevar el empleador y por eso recomponemos con las partidas fijas, que las vamos a destinar al INAU y al Plan Juntos”, manifestó.

“Se la van a comer doblada”, dijo Read días atrás cuando conoció la aspiración del Poder Ejecutivo respecto al acuerdo salarial alcanzado. “Fueron burros. Pueden opinar en contra, pero no pueden esperar a que termine la fiesta para entrar”, afirmó este lunes al respecto. “Yo fui del tiempo donde la izquierda festejaba cuando los trabajadores lograban una conquista”, afirmó.

 “Yo entiendo y pido disculpas. Soy un mal hablado, pero que sea un mal hablado no quiere decir que sea mal intencionado”, expresó el dirigente sindical, al tiempo que explicó: este tipo de comportamiento “lo aprendimos de los patrones”. “Si no trabajas, te vamos a echar (…) Una sociedad de estas características vive de la amenaza. Siempre está la duda, no te dejan proyectarse”.

http://www.elobservador.com.uy/read-dijo-que-gana-80-mil-y-le-pidio-al-gobierno-que-controle-las-ganancias-los-empresarios-n237897

Puja en el Pit: Read responde a Abdala sobre destino de fondos del BID

PLAN DE VIVIENDA

Marcelo Abdala, coordinador del Pit Cnt, se preguntó qué hizo el dirigente Richard Read con el dinero otorgado por el BID para formación de negociadores en consejos de salarios; luego que Read hiciera un pedido de informe sobre el financiamiento del plan de vivienda.

vie dic 6 2013

El coordinador del Pit Cnt, Marcelo Abdala, se preguntó ¿qué hizo el dirigente Richard Read con el fondo de US$ 500.000 otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para la formación de negociadores en consejos de salarios?, luego que Read hiciera un pedido de informe financiero sobre el plan de vivienda sindical de la central obrera.

Read informó a El País que son US$ 660.000 los que recibieron del BID y sobraron US$ 25.000, porque «renunciamos a cobrar viáticos y sueldos». Esto permitió capacitar a 400 personas más, aseguró el dirigente de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB).

«Nosotros renunciamos a cobrar viáticos y sueldos en este proyecto para que este dinero fuera a acumular y extender los cupos de 750 personas que estaban adjudicadas en el convenio. Ahora pasamos las 1.000. Hay más de 400 personas en cursos, que no estaban contempladas en el proyecto, producto de los ahorros«, afirmó Read.

El dirigente de la FOEB informó que «se pagó parte de lo acordado con todos los contratos» y aclaró que el proceso tuvo todas las garantías ya que «para nosotros librar un cheque de pago el BID tiene que darnos la no objeción». Además, sostuvo que el BID deposita el dinero en la cuenta «por avance del proyecto».

Entre el 15 y el 20 de diciembre estará el resultado de dos auditorías vinculadas a la formación de negociadores en consejos de salarios. Por un lado se hará «una auditoría económica, financiera, que va a auditar si se cumplieron con los acuerdos y se pagaron de acuerdo a los mandatos que el contrato registró» y por otro se analizará «si efectivamente se plasmó en la práctica el acuerdo de talleres de capacitación para el cual este proyecto nació».

El dinero fue otorgado hace dos años y sus desembolsos se encuentran en la etapa final.

Abdala aseguró que «la central sindical rechazó ese préstamo, pero el negocio lo hizo Richard, él administra ese dinero«. En relación a esta afirmación Read dijo que «cuando firmamos este contrato con el BID el Cuesta Duarte suscribió una nota de apoyo a que la Federación de la Bebida hiciera un contrato con el BID. Por lo tanto, tácitamente está el apoyo del Cuesta Durate, que es parte del Pit-Cnt«.

http://www.elpais.com.uy/informacion/read-contesta-abdala-sobraron-mas.html

El sindicalismo todo terreno

RICHARD READ CANTÓ LAS 40

9/9/2014 por Gerardo Tagliaferro

“Yo convoco: a este botija vótenlo en el 2019, capaz que maduró un poco. Ahora no, todavía está verde”, dijo el dirigente sindical Richard Read, que contestó Las 40 de Montevideo Portal. 

Anda en una 4 x 4 del 99, tiene un rancho en Cabo Polonio y un sueldo de Administrativo I en Fábricas Nacionales de Cerveza, donde un peón gana 45.000 pesos por seis horas y el promedio «anda entre 4.000 y 6.000 dólares». Pertenece a lo que podríamos llamar Generación 83, extendiendo aquel rótulo aplicado en el movimiento estudiantil a los sindicalistas que formaron el PIT y convocaron, el 1° de mayo de aquel año, al primer gran acto de masas contra la dictadura. Desde antes de esa fecha es presidente del sindicato de su fábrica y el líder indiscutido de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB).
Hace pocos días fue protagonista -como muchas veces- de una polémica, cuando se pronunció públicamente contra el paro convocado por el PIT-CNT para el próximo 18 de setiembre y pidió su reconsideración. Perdió 45 a 4. ¿Por qué lo hizo si sabía que iba a perder? «Para dar el debate político, porque este paro es un error».

Fue referente de corrientes «radicales» del PIT-CNT y el Frente Amplio en los 80 -perteneció al Partido por la Victoria del Pueblo- se perdió casi en el anonimato de la interna de su fábrica en los 90 y retornó con su estilo directo y peleador en los últimos años, pero apoyando al astorismo y en particular al exministro de Economía Fernando Lorenzo, de quien se considera amigo desde hace mucho tiempo.

A principios de año advirtió al presidente que si el 1° de mayo insistía con sus asados «policlasistas«, se le iba a aparecer en el quincho de Varela con cuatro o cinco camiones de trabajadores a explicarle que eso está mal. «Yo tomo copas con el diablo, pero no el día de Pascuas«, reflexiona. Sin embargo, aclara que se lleva bien con Mujica porque «es un crack, vas a hablar con el Pepe y salís siempre contento».

A las 8.45 de un día fresco y soleado, «el Richard» entra saludando al local de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) en la Aguada, marca su tarjeta y me pide que lo acompañe al primer piso, donde están las oficinas. «Voy a agarrar esta salita», le dice a la recepcionista. Ofrece café, agua o refresco y se acomoda para iniciar la charla. Parece el gerente, pero no lo es. Habla fuerte, como para que lo escuche todo el que ande por ahí afuera y varias veces suelta una carcajada, sobre todo cuando cuenta cosas de la interna.
Hace 35 años que es el principal dirigente del sindicato de la empresa y del sector, y se jacta de que nada que ataña a los trabajadores se hace ahí adentro sin su consentimiento. Cuando le pregunto cómo se lleva con los patrones viene la carcajada más estruendosa. Se recuesta en la silla y aclara, con su vozarrón de barricada: «¡Acá no hay patrones. El patrón soy yo

1) ¿Sos un sindicalista diferente?
No, de la media. Y mucho más ignorante que la media. Viste que marco tarjeta. (Se ríe).

2) ¿Eso te hace diferente?
No. El «Negro» Juan Castillo, a quien considero mi amigo, trabajaba de noche en el puerto. Un montón de veces lo he llamado de noche y escuchás el ruido de los motores. (Hace una pausa). Y debe haber alguno más. Yo tengo 38 años acá adentro (en FNC). Ahora te vas vos y me recorro toda la fábrica.

3) Tenés un cargo jerárquico, ¿verdad?
No, ninguno. Soy administrativo. Estoy de Administrativo I por la antigüedad, pero hay pibes que están por encima de mí. Soy administrativo de muelle, de los que están en la carga de camiones. Y vengo a trabajar casi todos los días, salvo los martes que voy al PIT-CNT, cuando no falto allá. Vengo porque me gusta. Si no estoy acá, estoy en otra fábrica, o en la Federación (de la bebida).

4) ¿Acá adentro los trabajadores hacen lo que dice Richard Read?
No, acá hay mucha democracia interna. Para afuera la cara visible soy yo, pero adentro se discute todo en comisiones. En la Comisión de Productividad, de la que ahora casi no participo, ahora son 27, pero llegamos a ser 41. Son bochos, manejan los números y todo pasa por asamblea. Tengo el peso de un dirigente sindical de 35 años, pero después es muy transversal esto. Porque mi concepción es así también.

 5) En los 90 y primeros años de este siglo desapareciste un poco de la escena. ¿Por qué?
Me dediqué al sindicato exclusivamente. Siempre fui el presidente. Esa fue la peor época, la del 90, hubo que remangarse para mantener los puestos de trabajo. Los convenios de mayor inventiva son de esos años, acá y en el resto de la bebida. Estuve metido acá, y laburando, me dediqué a laburar. Me compré un boliche con un préstamo que tuve que pagar en 25 meses, me acostaba a las 5 de la mañana, me daba una ducha y venía para acá. Había tenido una caída económica importante y vivía más o menos, con chiquilines chicos, y salí a laburar. Me metí a hacer tablados, un loco puso guita y me metí en el Prado a vender chorizos. Y después con Jaime Roos, tablado en Costa Azul y puse un boliche en La Floresta. Me dediqué a laburar y a militar en el sindicato. Tenía que sacar la cosa adelante, tengo seis hijos. Y salí al frente laburando.

6) Ahora estás bien económicamente.
Acá tenemos buenos sueldos. En la década del 90 los sueldos andaban entre 900 y 1.000 dólares. Hoy el promedio es entre 4.000 y 6.000 dólares. Un peón acá gana 45 lucas, trabaja seis horas y cobra ocho. Tenemos la productividad, que yo he levantado como bandera porque me parece imprescindible discutirla. Pero no esa productividad que anda por ahí volando que parece la ropa paraguaya, que chorea la etiqueta. Acá hay discursos políticos que chorean la etiqueta: la ponés en el lavarropas y encoje. Eso no es productividad, es destajo. Es un aggiornamiento de los círculos de calidad japoneses, es otra cosa. No garroneen… acá hay productividad.

7) ¿Y qué significa el término productividad?
Significa que con el mismo esfuerzo físico, con la misma masa salarial, los mismos insumos, la misma materia prima, mejoro la eficiencia. Si mejoro la eficiencia, mejoro la productividad. Si mejoro la productividad, pagámela. Si vos tenés 100 mil litros de jarabe y sabés que el estándar internacional es que con eso hacés 10 millones de botellas, chau… Si terminaste el proceso y hay 9 millones y medio, te están faltando 500 mil. ¿Dónde están? Lo sabemos solamente nosotros. Si lográs bajar esa merma, eso es productividad.

8) ¿Esa es una parte importante del sueldo?
Es un sueldo nominal, más la antigüedad, más el presentismo, más la comisión. Es mucha guita, una vez por año. Y es para los afiliados, el que no está afiliado no la cobra. Pero no está afiliado el 1,2 por ciento. El 98,8 está afiliado. Y los que no lo están es porque no los queremos. Pero conceptualmente es importante un documento bipartito, firmado, que diga «solo para afiliados«. Posiciona en el territorio. Y lo otro es que todos los afiliados la cobramos, el portero cobra el mismo porcentaje de productividad que yo. Ahora empezamos en Coca Cola, y ya la tenemos en Danone, que es mejor que el nuestro. Porque la productividad se discutió por fábrica, no general. En eso comparto lo de la economista (Laura) Raffo, que dice eso.

9) Entonces estás de acuerdo con muchos políticos de la oposición, que dicen que están bien los Consejos de Salarios, pero que hay que discutir por empresa.
No. El salario se discute por rama, no por empresa. Por empresa discuto las particularidades de cada una. Yo puedo resolver la productividad a nivel general, como la resolví en el 2006, y después se aplica de acuerdo a la realidad. Yo tengo seis hijos, pero no se me pasa por la cabeza ir a la zapatería y comprar seis pares de zapatos número 40. Sé que tengo que comprar zapatos para todos, después los compro de acuerdo al número de cada uno. Esto es igual.

10) ¿Tenés un campo?
No. Eso fue una chanza que se hacía en un tiempo. Tenemos una colonia de vacaciones, ahí en Canelones. Éramos 160 y ahora quedamos 40, y los vecinos decían que era mía. No, no tengo nada, qué voy a tener.

11) Una 4 x 4 sí tenés.
Uh sí, ojalá tenga dos.

12) Y un rancho en el Polonio.
Sí, hermoso rancho, que se me está cayendo. El Pepe me cayó con que era un chalet (se ríe a carcajadas, toma una tablet y me muestra una foto): éste es el chalet. Se me cayó esto (el porche) casi arriba de mis hijos. Estábamos acá sentados y los chiquilines se fueron a la almacén y yo me paré acá (delante del porche). Fueron dos segundos y se cayó todo. Si había alguien ahí abajo, lo mata. Está medio en la ruina, estamos viendo qué hacemos. Pero bueno… éste es el chalet.

13) Andás en una 4 x 4, tenés un rancho en el Polonio… por eso te preguntaba si sos un sindicalista distinto.
Pero, ¿qué es andar en una 4 x 4? La 4 x 4 en que ando yo sale más barata que muchos de los autos que están estacionados acá en la puerta. Tiene 16 años. Arranqué con una Commer del 53, vendía fideos en los supermercados. Salía de acá y tenía un reparto de fideos. Me fue muy bien y compré una Kombi, y los domingos empecé a vender pasta fresca. Yo siempre laburé. Con la Kombi me llevaba a paladas la guita. La Kombi me quedó chica y compré una más grande. Después vendí el reparto, laburando acá y militando, 20 horas por día. Nunca le mangué un mango a nadie, después compré una Belina, después un Renault, después otra Renault 18 que estaba hecha pedazos, se me fundió. Después compré una Toyota 4 x 2 vieja, estaba buena y la había arreglado todita. Me la robaron. Me pagaron el seguro y me compré una Nissan 4 x 4 del 91, que se la vendí a un viejo de acá enfrente. Después compré una Montero del 84, que le di palo a lo loco y después esta, que es del 99.

14) Sos clase media.
Si es por el ingreso, toda esta fábrica es clase media… toda la bebida.

15) ¿El Frente le pegó a la clase media?
La clase media es un sector de la sociedad que siempre está insatisfecho, que está en ese limbo donde no asume claramente su identidad porque tiene como objetivo inmediato pegar el salto. Todos tenemos la ambición de tratar de prosperar y con un quinquenio como este y el anterior, en el que el consumo ha hecho estragos incluso hasta en lo ideológico, la clase media siempre se va a ver golpeada. Acá un día uno me dijo que con el IRPF lo estaban choreando. Yo le dije: «¿Vos crees en mí?» «Sí, claro». «Yo te lo arreglo. ¿Cuánto querés pagar de IRPF?» «Nada». «Vení», le digo. Fui hasta Personal. «Traigo al Quico», le digo al jefe de Personal. «Rebajale el sueldo a 21.300 pesos porque él no quiere pagar más IRPF». (Se ríe). Yo quisiera pagar 200 mil mangos de IRPF, porque sería que gano 500. Hay una zona de discusión que es válida; la clase media tiene argumentos válidos pero que no son los de la media del uruguayo ni mucho menos, que son los impuestos. Es un error discutir lo que pagás de impuestos, lo que hay que exigir es el retorno a la sociedad. Esa es la discusión, lo otro es vaselina.

16) ¿Crees que está retornando bien a la sociedad?
Retorna mejor que antes, tiene que retornar muchísimo mejor. Todavía estamos bajos, aunque te parezca mentira, en inversión social, que ha crecido como loco. Leía ayer que Finlandia tiene un 46% del presupuesto asignado a lo social… ¡46! En salud, 14 y medio. Estamos lejos todavía, la desigualdad acá se nota y la redistribución está lejos porque se han polarizado los extremos: hay gente mucho más rica, producto de que está exonerada de impuestos también y hay un sector, un casco duro, de pobreza.

17) Hace poco criticaste la campaña del Frente: le hablan a los convencidos, dijiste. ¿Cómo tendría que hablarle a los otros?
Yo tengo escuela, nada más eh… Con todo respeto a todos, si no tenés claro en qué sociedad vivís, quién es el receptor, en qué estado de ánimo está ese receptor… Si yo me paro acá en la fábrica y hago el mismo discurso de hace quince años, me van a aplaudir igual y todo fenómeno, pero la mitad mira para el techo, porque hay otra ideología. Un botija de 12 a 16 años se pasa seis horas frente a una pantalla. Hay una generación que si yo le hablo del 90 me miran como si a mí me hablaran de la Segunda Guerra Mundial. Y para algunos es lo mismo, incluso la crisis del 2002. Los muchachos de 18, 19 años que yo tengo acá adentro, que un día hubo un 12% de ausentismo porque les importa un huevo laburar acá, esos crecieron en un país frentista. Para ellos, las cosas que están vinieron a quedarse de por vida. Entonces, «no me vengas a joder, si esto ya está». ¿Y qué piden? ¡Piden más! Si no tenés laburo, pedís laburo; el día que conseguiste laburo, pedís salario; y el día que tenés un buen salario, empezás a pedir otras cosas. Es así.

18) Y decís que el Frente no atiende a esa realidad. 
En la campaña de las internas la clase media no se sintió identificada con el slogan, porque el clase media siente que nunca va bien. Siempre está endeudado, y si en el 2004 ganaba 14.000 pesos y hoy 80 o 90.000 mangos no le alcanza, porque su deseo de crecimiento hace que su tarjeta saque chispas. Siempre tiene deudas, entonces no va bien, está angustiado. A ese hay que decirle: «¿Tenés trabajo? ¿Te pagan regularmente? ¿Tenés un sueldo aceptable? ¿Sí? Bueno, mantenelo, cuidalo». Y la continuidad es esta. Vamos bien… ¡Qué vamos bien si me levanto a las seis de la mañana y me acuesto a las once de la noche! El clase media tiene esa cuestión y habría que hacer un estudio… Los gurises hoy consumen… A mí me cambiaban de pantalón cada seis años, la primera guinda de goma la tuve a los 13 años.

19) El piso va subiendo.
Y el estado físico es el mismo: el día tiene 24 horas y tenés que laburar. El mensaje, me parece a mí, no fue atractivo. Igual te aclaro: el otro mensaje no existe, es un mensaje subliminal… Yo estoy deseando que siga hablando. Esto te demuestra la sociedad que tenés: la macacada, el hacer piruetas. Abusó un poco y ya quedó como un egresado de tercer año de liceo. Yo convoco: a este botija vótenlo en el 2019, capaz que maduró un poco, o en el 24. Ahora no, todavía está verde. Si hay un viento de proa, este botija es como los barquitos del Parque Rodó: no tiene quilla. Vos precisás alguien con quilla.

20) ¿Cuál puede ser el relacionamiento del movimiento sindical con un gobierno de Lacalle Pou, después de diez años de gobierno del Frente?
Estás hablando con alguien que fue dirigente sindical con los milicos, con los blancos, los colorados y el Frente Amplio. Yo no quiero que pase lo que pasó en la Unión Soviética, que cayó todo y no hubo nadie que saliera a pedir que volviera, ningún dirigente sindical. Es más, muchos de ellos son grandes empresarios en Moscú. No quisiera eso. Destaparon el tapón de la bañera y se fue todo. Yo quiero un sindicalismo de izquierda, clasista, pero con independencia. Esa es otra discusión que está ahí pendiente. Habrá que salir a pelear, organizar, crear conciencia, y hablar sobre los errores que cometimos, porque acá parece que los errores son de los otros, que nosotros no cometemos errores. Es igual que los derechos: hay que pelear por los derechos de los trabajadores y una vez que los conquistás, hombro con hombro. Pero también tenés obligaciones.

21) Has dicho que en el primer gobierno del Frente Amplio se hizo mucho más que en éste. ¿Fracasó Mujica?
No, no, es otro estilo. El primer gobierno del Frente Amplio para mí fue inigualable. Es imposible poder empardar el primer quinquenio: las leyes laborales, las libertades públicas.

22) Venía de un piso muy bajo, ¿no? La crisis del 2002.
Sí, sí, pero el mismo piso bajo lo tenían en el 89, con inflaciones de tres dígitos. Lo de las condiciones objetivas y subjetivas. El segundo gobierno del Frente me parece que se descansó en esas conquistas o no les siguió inyectando adrenalina. El caso de la salud es el más gráfico: preguntá a cualquier usuario si está mejor ahora o hace diez años. «Hace diez», te dice. Porque van a la directa, cazan el teléfono, llaman a la mutualista y piden hora. «Para octubre», le dicen. «Ah, está bien». «No, pero mire que octubre del 2015». Vas a las emergencias y parece MASH, aquella serie (de la década del 70) sobre los campamentos en la guerra de Corea. En algunas mutualistas te atienden en los corredores. Entraron un millón de socios nuevos y no abrieron el abanico, se la están llevando en bolsa.

 23) ¿No hubo aciertos?
Sí, claro. Creo que levantó la mira en dos o tres grandes temas. En logística, puerto de aguas profundas, sin duda en el tema de la expansión de las energías renovables y el autoabastecimiento. Batlle tuvo la sequía y la aftosa, estos tuvieron suerte: la crisis europea llevó a bajar el precio de los molinos y no tenían dónde colocarlos porque también bajó el consumo en Europa. Entonces, vengan pa’ acá. Tenemos buenos vientos, buenos técnicos, se ha explotado bien. Creo que Pepe apuntó a lo estratégico, faltó la parte de carreteras y la de trenes.

24) No te gusta mucho el estilo de Mujica. 
A mí no me gusta ni el estilo mío. Soy muy irrespetuoso, a veces se me va la moto y me equivoco. Más de una vez me equivoco. No es que no me guste el estilo, yo soy muy institucionalista. El gran debate mío en el 83, 84, era que tenía que venir la democracia. Me venían con que era democracia tutelada, esto y lo otro… ¡qué me importa loco! ¡Sacate los botones de encima y después vemos qué hacemos! Discutamos con una sociedad más libre que la que tenemos hoy.

25) En aquel momento se debatió mucho si los sindicatos debían reorganizarse aprovechando la ley de Asociaciones Profesionales de la dictadura.
Claro, fue un debate grande acá en Uruguay. Afuera bobeteaban, pero acá fue un debate grande. Yo era un botija atrevido y decía que esa ley nos permitía abrir la puerta del local sindical, juntarnos y hablar de los problemas. Después, si estoy rodeado de milicos, me controlan las asambleas, no me interesa. Es un avance respecto de lo que tengo hoy. Entonces, yo creo que la institucionalidad vale mucho porque sufrí la época en que no estaba. Creo que hay una zona de la institucionalidad que ha perdido fuerza. El hacer la colecta para el estrado el 1° de marzo (de 2010) es una señal que no me gustó. En esa zona está mi cuestionamiento, ni ahí en el tema personal o ético.

26) Habías dicho que si Mujica hacía este año el asado de los 1° de mayo en el quincho de Varela con empresarios, le ibas a llevar cuatro o cinco camiones con trabajadores a protestar. Sin embargo, se hizo y no los llevaste.
Y no, si no fue nadie.

27) No fue nadie del PIT-CNT, pero el asado se hizo igual.
Ah, pero yo no puedo prohibirte que vos hagas un asado en tu casa. No podían ir compañeros del movimiento sindical. Yo decía: es como ir el día de Pascuas a tomar copas con el diablo.

28) Pero entonces lo que estabas cuestionando era a tus compañeros del movimiento sindical y no al presidente por organizar la reunión.
Ah, por supuesto, si no yo tendría que andar por todo Montevideo apagando asados. Todos tienen derecho a juntarse, lo que yo creo es que no podés juntarte con los patrones el 1° de mayo. Andá el 30 o andá el 2.

29) O sea, el problema no está en juntarse con los patrones.
No, no, si yo ayer fui a dar una charla. No, no… Es el 1° de mayo. Yo con el diablo tomo copas, pero no el día de Pascuas. Porque yo no creo, pero alrededor hay gente que sí cree y entonces es una cagada, te ven entrar con el diablo al boliche… Andá el 30 o el 2. ¿Cómo no vas a hablar con ellos? Tenés que hablar todos los días con las patronales pero, ¿es necesario que sea el 1° de mayo? ¿Por quién brindás? ¿Por los mártires de Chicago? ¿Con la morocha que está en la embajada de Estados Unidos? «Por los mártires de Chicago, bombón, salud«. Yo soy así, no le debo nada a nadie. ¿Sabés cuál es mi ventaja? Vivo de mi sueldo, cuando estuve en la lona me rompí el culo, no le debo nada a nadie, no voy en ninguna lista, me han ofrecido y dije que no. Tengo mi libertad, ganando, perdiendo o empatando y no la quiero perder. Vivo feliz, digo lo que pienso y me llevo cada fierrazo de novela, porque también le erro al bizcochazo.

30) ¿Qué te dijo Mujica cuando le dijiste que ibas a ir con cuatro o cinco camiones?
(Se ríe). El Pepe es un crack, con él salís siempre contento. Es como el cuento aquel del que se cagaba encima y fue al psicólogo. Entonces un día un amigo lo vio contento y le dijo: «¿Solucionaste el problema con el psicólogo?» «Sí, claro, me sigo cagando pero ahora no me importa». (Vuelve a reírse). Es lo mismo, el Pepe te vende la receta. Salís contentísimo con el veterano, yo le tengo mucho respeto.

 31) ¿Te llevás bien con los patrones acá en la fábrica?
Acá no hay patrones ahora. El patrón soy yo. (Se ríe). Mirá dónde estamos ahora, te llevo al directorio si querés. Acá no hay patrones, hay gerentes.

32) Bueno, ¿cómo te llevás con los gerentes?
Oh… Me llevo bárbaro. (Vuelve a reírse). Ellos se llevan muy bien conmigo. Es un desastre, muchacho, acá adentro. Funciona porque la cerveza se vende sola. (Hace una pausa). Va la respuesta en serio. Hay excepciones en la industria de la bebida en que encontrás industriales. Normalmente esta industria se movió con gerenciamiento industrial, gente de avanzada en algunos casos, con ideas muy uruguayas, patriadas. Pero después hubo un clic y esto fue un negocio financiero, netamente. El día que le digan al capital que invierte acá adentro que es más guita en Uruguay fabricar condones, cierra acá y pone una fábrica de condones. Y los tipos van a seguir hablando como si fuera cerveza. Salen de acá y van de gerentes a una zapatería o a un quilombo, pueden regentear cualquier cosa, son como la 4 x 4 mía. Es el gerenciamiento de las multinacionales. Yo a veces vengo cruzado y armo cada quilombo acá adentro… Les pregunto: «¿Cómo se fabrica la cerveza, bo?». Y me miran. (Se ríe otra vez). «¿Sabés que esto es una cervecería? Eso que está ahí es una botella». Ahora estoy más tranquilo, pero hace unos meses atrás era una locura. Tomo trece medicamentos por día.

33) ¿Por el corazón?
Sí, tengo todo abierto. Vengo a la fábrica y me saco el estrés acá adentro. Entro puteando, recorro todo. Yo trato que las relaciones laborales tengan un sustento de fundamentación. Las seis horas estuvimos cuatro meses discutiéndolas. Argumentamos durante cuatro meses las seis horas, y el argumento fue tan contundente que logramos hacer una prueba y la prueba ya lleva diez años. Lo que ganás con pesada, lo perdés con pesada; le rompés la jeta al otro en la esquina, pero el tipo trajo al hermano y te la rompió a vos. Lo que ganás con argumentos también podés perderlo con pesada, pero tiene un costo político que lo otro no tiene. Esta multinacional tiene claro que este sindicato es serio: lo que acordamos, se acuerda. Acá todavía hay acuerdos verbales de hace muchos años. Yo prefiero el gerenciamiento anterior, porque los tipos conocían la fábrica. Ahora cambian de gerente, viene uno nuevo y yo lo siento ahí. «¿Cómo te llamás? Bueno, esto es así, así y así, ¿lo tenés claro? No tenés que hacer nada si no me llamás a mí para consultar». El tipo te mira. A veces paro un poco porque me voy a la mierda, se me va la moto.

34) ¿Eso es cogestión?
Al contrario, bien lejos. No hay cogestión, ni calidad total, ni trabajo en equipo. Cogestión es otra cosa, es que vos le hagas el trabajo a ellos. El conocimiento obrero es mucho más valioso que la guita, es como la cartera de clientes del vendedor. Yo les he dicho a los vendedores de acá: «El vendedor tiene que ser simpático, porque el cliente es tuyo. La fábrica dice que es de ellos, pero es tuyo. Mañana te vas a otro lado y el tipo te va a comprar lo que vos le vendés. El cliente es tuyo». En el laburo, el conocimiento obrero no se vende, se negocia por calidad de vida y de trabajo. La reducción de la jornada laboral estuvo vinculada en un 70% al conocimiento nuestro de dónde estaban los problemas. «Yo te resuelvo los problemas, pero trabajo dos horas menos».

35) ¿Hay corrupción en Salud Pública?
Hubo diez procesados, uno con prisión, dirigente sindical. Le encontraron «cohecho», coima. Nueve procesados sin prisión, ocho empresarios y un representante de los trabajadores. Score: 8 a 2. Nadie habla de los ocho empresarios, y cuando hay coima hay dos manos, no es unipersonal la coima. No te quieras hacer sexo oral vos mismo, te rompés la nuca, es imposible. La coima son dos: hay ocho que acercaron la guita. Los procesaron sin prisión, a Silva también, no le encontraron coima. No se llevó un puto peso, hay un problema de gestión. El otro sí, el otro fue corrupto. Para mí, Antón Pirulero. En este sindicato, imaginate, fábrica de cerveza… chupeteás. Sos inocente hasta que te agarren. El día que te agarren, jodete. Son las reglas del juego, ni pasan por el sindicato, son cosas que no se defienden.

36) ¿Seguís bancando a Lorenzo?
Más que nunca. Con Lorenzo me agarré a las piñas en el conflicto de la bebida, él era ministro de Economía. Me dijeron: «Pica con el 5% en el centro de la banda (de inflación)». Yo dije: «Pica vos». Somos amigos, le tengo un respeto enorme, me parece un excelente dirigente político y lo conozco desde que era muchacho, venía por acá él. Siempre fue un tipo muy solidario, a nosotros nos dio una mano bárbara muchas veces, al sindicato de Pepsi Cola. Para mí cometió un error político: resolvió mal la camorra. Yo no hubiera ido a almorzar ahí como fue él, pero eso demuestra que no estaba clandestino. Creo que le erró en la evaluación política, no calculó el daño colateral que le podía ocasionar el enemigo, y lo escracharon con esa foto. Ahora, que nadie me diga que Lorenzo se llevó un peso o habilitó que otro se lo llevara, que es un corrupto. Eso no está en tela de juicio.

 37) ¿La responsabilidad en el manejo de Pluna es del presidente?
Siempre es del presidente. Yo, desde acá adentro, te imaginarás que no tengo idea de cómo fue.

38) ¿Cuánto hace que te operaron del corazón? 
Dos años. Estaba en una asamblea con el «Fogata» Bermúdez y este botija de Salud Pública, Pablo Cabrera, y de repente siento una camorra en el corazón. Me fui a la emergencia y me dijeron que no era nada. El sábado siguiente me fui a Corea en una delegación oficial. Cuando vine haciéndome el crack me fui a La Española y ahí quedé encerrado: tres venas tapadas, tres bypass, 16, 11 y 14 centímetros de largo. Me abrieron como un perro, me dolió como la gran puta. Me arrepiento, siento vergüenza de haber fumado mucho tiempo.

39) ¿Pensaste que te había llegado el turno?
No. Entré a la sala de operaciones saludando, «vengo dentro de un rato». Y ahora estoy empastillado todo el tiempo.

40) ¿Tuviste miedo?
Siempre tengo miedo, soy muy cagón para muchas cosas. No lo demuestro. Pero tengo miedo a equivocarme en las decisiones del sindicato. Me equivoco y acá queda en la calle mucha gente. En la calle ando tranquilo, nunca tuve un incidente. Me han contado queridísimos compañeros que han ido al cine y se tienen que ir porque les faltan al respeto en la cola. A mí me chiflan, me saludan, se sacan fotos… Nunca tuve problema. Ahora no, porque dejé de tomar, pero trillaba todos los boliches, los piringundines más piojosos de Montevideo y nunca tuve problema.

Montevideo Portal

http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?246354

Pereira: la pérdida de Read «es un vacío importante pero estoy convencido que se llena»

Agosto 19, 2015

El presidente del PIT-CNT dijo que el alejamiento del sidicalista es parte de un proceso de transición

Aunque el anuncio del dirigente sindical Richard Read sobre su salida temporal del PIT-CNTgeneró un impacto inmediato, para la central sindical no fue ninguna novedad.

En diálogo con El Observador, el presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, dijo que Read manifestó sus diferencias «desde el 83 para adelante» y que si bien su alejamiento deja un «vacío importante», también es parte del «proceso de transición natural» que debe hacer cualquier dirigente como forma de dar paso a nuevas figuras.

«Sentí la pérdida de Jorge Mesa, Juanjo Ramos, Juan Castillo, Lalo Fernández, Juan José Benatancur, como pérdidas que me parecían imposibles de cubrir. Tal cual un divorcio. Son compañeros con tales niveles de formación y construcción del movimiento que era prácticamente irremplazables. Pero la vida te demuestra que se van construyendo nuevos cuadros. Uno podrá ser un buen dirigente porque se preparó para eso, pero lo importante no es uno sino la organización», señaló.

Aun así, explicó que no se trata de «subestimar» el rol de Read, al cual destacó como «lúcido e inteligente», pero que «como en toda organización hay una fecha de vencimiento y a mucho nos está llegando esa fecha«.

Los motivos

Si bien el anuncio oficial fue realizado este martes en la reunión del Secretariado Ejecutivo, Read había hecho saber sus inquietudes desde mucho antes. Según Pereira, la decisión se funda en las diferencias que el dirigente tiene con los grupos mayoritarios de la central.

Luego de informar su salida a través deTwitter, Read dijo a El Observador que su decisión partió del «desgaste de relacionamiento» con el movimiento, al sentir que su presencia «no aporta» al «quedar 12 a uno varias veces» en la toma de decisiones.

Sobre esto, el presidente de la central sostuvo que «cuando se es uno en 13 no se puede pensar que los demás están errados» y que el movimiento debe actuar en función del estatuto «les guste más o menos».

En particular, Pereira se refirió al reciente caso de la salida momentánea del vicepresidente de la central José Lorenzo López, quien fue vinculado a los episodios de violencia ocurridos dentro de un centro de reclusión de menores infractores del Sirpa.

Conocido el video en el que se ve cómo funcionarios agreden a reclusos, el PIT-CNT resolvió otorgar la licencia por tiempo indeterminado a López hasta que culmine el proceso evaluativo sobre los incidentes por parte de una comisión investigadora. Read no estuvo de acuerdo ni con la continuidad de López en su cargo ni con la comisión.

«Los estatutos no permiten tomar acciones como las que él plantea. La central no puede sacar a nadie que esté en representación de un sindicato, no tiene esa voluntad», explicó Pereira y agregó que «el movimiento actuó buscando un acuerdo unitario que permitiera una salida adecuada».

Si bien reconoce a Read como uno de los dirigentes fundadores, con más de 30 años de experiencia y lider de un sindicato «con poder de movilización», Pereira sostuvo que su decisión es individual y no incluye a su corriente, por lo que la representación en la central no se verá perjudicada.

«Cuando crea que esa licencia terminó volverá y si cree que ya no tiene que volver no lo hará. No es una decisión colectiva, son individuales», concluyó.

http://www.elobservador.com.uy/pereira-la-perdida-read-es-un-vacio-importante-pero-estoy-convencido-que-se-llena-n670095

Read renunció a la conducción del PIT-CNT

“HE CONSTATADO UNA FALTA DE CONFIANZA Y ES RECÍPROCA”

Publicado el Miércoles 19 agosto de 2015 

El último de los fundadores del Plenario Intersindical de los Trabajadores y que estaba en actividad se alejó ayer del Secretariado bajo el argumento de una “licencia por tiempo indeterminado”.

En realidad, “he constatado una falta de confianza y es recíproca” disparó Richard Read en diálogo con LA REPÚBLICA, minutos después de presentar el pedido de su “licencia por tiempo indeterminado” ante los que hasta ayer eran sus compañeros de militancia en la sesión semanal del Secretariado de la central de trabajadores PIT-CNT.

Read hizo una extensísima exposición en la larga mesa de sesiones. Lo escucharon atentamente y, según pudo observar luego este diario, el alejamiento del veterano dirigente (33 años hacía que llevaba varias responsabilidades en la central de trabajadores), a la mayoría que escuchó sus argumentos la sorprendió pese a que era algo que esperaban que se concretara de un momento a otro.

No son nuevas las posiciones en contra y en su mayoría en solitario de Read a lo que usualmente resolvía el Secretariado. El histórico dirigente solía aparecer fuera del haz de luz que ilumina siempre a la mayoría y generalmente en actitud de protesta. Eso le generó críticas, solapadas muchas y explícitas las menos, de parte de los que conducen el destino de la central de trabajadores sindicalizados.

Read recordó cuando hace dos años le tocó dar un discurso en el acto central del 1º de mayo. Fue aquél en el que el dirigente de la bebida recordó su niñez y en ella el apego –dijo- de su padre al trabajo, algo que advierte hoy poco visto.

Acusó allí a la nueva generación de trabajadores que mayormente no tienen el ejercicio de la disciplina del trabajo y deslindan esa responsabilidad.

Fue un discurso de corte moral, reconoció en su momento en una entrevista concedida a LA REPÚBLICA de hace un año. “Ese discurso no tuvo eco en la dirigencia actual”, comentó ayer, y volvió a sentirse solo como solo se sintió al cuestionar en su momento la política de vivienda que llevaba adelante el PIT-CNT y por la cual se denunciaron hechos irregulares en la gestión.

También no se vio acompañado y respaldado cuando reclamó las mayores sanciones a los dirigentes sindicales con responsabilidad en el gobierno de la Salud y que fueron descubiertos en actos de corrupción.

Y solo se sintió ahora cuando calificó de “desubicada” la creación de una investigadora en la central de trabajadores para analizar el por qué de la represión verificada en el hogar del INAU Ceprili en la que está envuelto el dirigente de COFE y del Sinau, José Lorenzo López, hoy también alejado de los órganos de conducción del PIT-CNT pero por otros motivos distintos a los de Read.

“Hay diferencias conceptuales importantes con los demás compañeros y un desgaste en el relacionamiento generado por la falta de confianza mutua” dijo a este diario, al punto que siente que hoy que no está “cómodo”; “no aporto a la construcción” de la central sindical “y por eso doy un paso al costado”. En un momento de la tarde de ayer Read apeló como tantas veces a la red social Twitter. “Trato de ser coherente, no puedo participar en algo que no estoy de acuerdo” escribió.

No habrá marcha atrás del dirigente sindical en su decisión de dejar su silla en la sala de sesiones del Secretariado “porque no se trata de un capricho sino de una confirmación”. Ayer mismo lanzó ante los que eran sus iguales el nombre de su sustituto en el órgano de conducción sindical: Fernando Ferreira, el número dos en la Federación de Obreros de la Bebida.

Contó a LA REPÚBLICA que “seguiré representando a mis compañeros en la ronda de los consejos de salarios y apoyando a un CAIF”.

El sindicalista

Richard Read era el último en actividad de la generación de dirigentes sindicales que a finales de la dictadura, por los años 80, ayudó a generar el primer acto del 1º de mayo en 1983 en el mismo lugar que hoy se lo recuerda con la plaza ubicada frente al palacio Legislativo.

Incondicional de Tabaré Vázquez y que aplaudió su retorno a la Presidencia, el nombre de Read llegó a sonar como candidato al legislativo en una lista de Asamblea Uruguay.

También su nombre danzó como candidato a la Intendencia de Montevideo: “si me proponen lo pensaré”, dijo al tiempo que reconocía haber tenido “algunas conversaciones”.

Hoy ya tampoco rinde cuentas a ese grupo liderado por Danilo Astori y se reconoce como un anarquista organizado. Fue militante del Partido por la Victoria del Pueblo y luego de Asamblea Uruguay. Hoy lidera la agrupación sindical 5 de marzo, un escenario de debate de ideas políticas y sociales.

“El gobierno se la va a comer doblada” o “tienen mierda en la cabeza” o “manga de atorrantes” e “hijos de puta” son algunas de las frases que se le escuchó decir durante la administración pasada en medio de un conflicto de la bebida, dirigidas al gobierno y a los empresarios.

Una vez, en pleno diciembre, llegó a dejar sin efecto un paro de repartidores de bebida que ya había comenzado porque se enteró que perjudicaba económicamente a los almaceneros de barrio que aguardaban el aguinaldo de sus clientes para vender.

Es el responsable de ser el primer dirigente de un gremio que logró, en base a duras negociaciones, que los trabajadores de la bebida cobren por 8 horas cuando en realidad trabajan 6.

También le dobló el brazo a la transnacional Stella Artois, con sede en Buenos Aires, para que esa cerveza se embotelle en Montevideo generando fuentes de trabajo. “Fuimos hormigas peleando contra elefantes” reconoció.

Trabaja en las Fábricas Nacionales de Cerveza en la sección Logística. Gana casi 100 mil pesos, poco más que un chofer de camión repartidor. Tiene una camioneta 4×4 y un rancho en Rocha donde se refugia a veces.

La FOEB tiene una intensa actividad fuera del ámbito laboral en actividades solidarias. Una de ellas fue ayudar a la escuela rural y al niño “cero falta” Mario Rodríguez, que supo conmover a todos cuando se supo que pese a tener que recorrer a pie varios kilómetros todos los días para llegar a su escuela en Minas, nunca faltó a clase. También la FOEB efectuó una donación de varios cientos de miles de dólares al Plan Juntos.

De joven Read trabajó repartiendo productos panificados y fue funcionario de un liceo público.

“Licencia”

Read confió que la licencia por tiempo indeterminado “capaz me lleva muchos años y un día, cuando me jubile, vuelva al PIT-CNT para únicamente despedirme de los compañeros”.

http://www.republica.com.uy/tiempo-indeterminado/532518/

Read: los sindicatos “no son creíbles”

Publicado el Viernes 18 septiembre de 2015

El dirigente histórico de la Federación de la Bebida, Richard Read, acusó a la dirigencia sindical de estar desconectada de las bases gremiales.

También consideró que en el gobierno “hay desorden” como también “en el empresariado y en el sindicalismo y eso genera desconfianza de la sociedad”. “Hoy lo que está en cuestión es la credibilidad en las herramientas” que posee el movimiento sindical.

Read, que recientemente renunció a su lugar en el secretario ejecutivo del PIT-CNT por discrepar con una serie de medidas, entiende que “lo que está en juego es la credibilidad en las herramientas (porque) los paros son una herramienta a la que hay que cuidar; tiene un fin específico y hay que utilizarla cuando se necesita”, dijo ayer en una entrevista en radios del Estado y cuando la central de trabajadores realizaba un paro general parcial.

“Creo en la movilización, en la negociación, en las relaciones laborales a partir de códigos de convivencia en una democracia real” y sostuvo que “el paro es una inversión” y no una pérdida del jornal.

Reconoció que a su entender, “quizá en estos 11 años de bonanza no supimos aprovechar ni mejorar la vida de los trabajadores desde un punto de vista más real; y el consumo hizo que las victorias sindicales se fueron en un tarjetazo”. Agregó que si bien “se creció en economía” no pasó lo mismo “en materia de sociedad (porque) se han perdido valores”.

http://www.republica.com.uy/no-son-creibles/537877/

«Pará papá, no le eches la culpa al patrón; mirate primero vos»

Richard Read plantea cambios en los consejos de salarios.

17 abr 2016

El dirigente sindical Richard Read sostiene que el gobierno maneja el argumento de la «rigidez de la economía» para ciertos asuntos y en otros casos no, y sostuvo que es imperativo modificar los consejos de salarios porque en la actualidad no están aportando a la redistribución de la economía.

«Me hubiera gustado ver lo de la rigidez de la economía como argumento también en otros campos y en otros actores», lanzó Read al ser consultado sobre la decisión del gobierno de no modificar las pautas salariales debido a la actual coyuntura económica desfavorable. «Me hubiera gustado mayor rigidez en la aprobación de créditos, por ejemplo, de parte del Banco República a Fripur», afirmó. «Esa misma plata me parece que se la podrían haber dado a los maestros; creo que no se mide con la misma vara la situación de la economía», agregó.

Según Read la situación económica «no ha cambiado nada». «En octubre de 2012 logramos un convenio con patronales extraordinario y fuimos a homologarlo y nos dijeron que no porque el centro de la banda (de inflación esperada) tendría que ser 5% y no 7%. Hace años que nos hablan del centro de la banda, pero el 5% nunca estuvo en el centro. Siempre le erraron. Entonces por qué seguimos aspirando a un número que nunca llega. Finalmente firmamos con 7%. Lo mismo pasa ahora. La economía siempre estuvo sobre la mesa», dijo Read.

La semana pasada Montevideo Refrescos dio a conocer que pretende reducir en un 10% su plantilla y entre los argumentos se maneja el mejorar las finanzas en la coyuntura actual. El dirigente de la bebida sostuvo que «Coca Cola tenía hace años prevista esta reestructura». En este sentido criticó a quienes han dicho que «la bebida tiró tanto de la cuerda que cambió salario por empleo».

Read dijo que el planteo «es equivocado y canallesco porque en la década del 90 lo que hubo en este país fue rebaja salarial sistemática, entonces teníamos pérdida de salario con pleno empleo».

Read dijo que hoy habría que «revisar urgentemente» el formato de los consejos de salarios. «Cumplió un rol en el primer quinquenio, pero hoy hay trabajadores que pueden ser brillantes en su empleo, cumplidores, experientes, y sin embargo su salario es bajo; y otros que por casualidad caen en gremios importantes que quizás no son tan merecedores como los otros, pero tienen sueldos que van creciendo año a año. Entonces el rol del consejo de salarios para redistribuir la riqueza no se está cumpliendo«.

Asimismo el dirigente sindical sostuvo que le preocupa la falta de valorización que hay del empleo. En el último 1° de mayo que habló se refirió a los valores del trabajo y si bien considera que eso tuvo eco en alguna gente, es un tema que se ha agravado. «Cuando vienen y me dicen el patrón… yo le digo: Pará papá, no le eches la culpa al patrón, mirate vos primero». Hay un retaceo de análisis. Para mí el trabajo dignifica, pero para un 20% de la población, no. Y no es un tema de ingresos. Hay ausentismo en empleos que ganan poco y ausentismo en la bebida, donde ganan mucho«.

http://www.elpais.com.uy/informacion/no-le-eches-culpa-patron.html

«Tengo diferencias y las digo, no se crece en el club de focas que aplauden»

RICHARD READ

El líder sindical de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) es un hombre de izquierda que no tiene empacho en criticar a los gobiernos del Frente Amplio o a sus propios compañeros del Pit-Cnt.

LUCÍA BALDOMIR 17 abr 2016

Read advierte que Uruguay está “en una zona de alerta amarilla”, afirma que pese a los años de gobiernos frenteamplistas pocas cosas han cambiado y se pregunta por qué nadie reflexiona sobre eso. Dice que no sabe si votará en las elecciones internas del Frente Amplio porque, entre otras cosas, le hubiera gustado una candidata mujer. Advierte también que los dirigentes del Frente Amplio están recibiendo señales fuertes del descontento de la gente.

—¿Cuánto ha cambiado la izquierda desde 1983, cuando fue el único orador del acto del 1° de mayo de ese año?

—Es un Uruguay distinto. En el 83 había una sociedad que reclamaba libertades, derechos, y había una izquierda que era conteste con los reclamos sociales, donde el grado de participación de la gente era enorme. Pero el Uruguay cambió, cambió la sociedad, cambiaron los paradigmas. Hoy tenemos un tercer gobierno frenteamplista distinto a los otros. El primero fue inigualable por lo laboral, lo social y no solo producto de la bonanza económica sino de la voluntad política. Después vino el segundo y ahora estamos en una zona de alerta amarilla. La izquierda cambió. Una cosa es la izquierda opositora que reclama y otra izquierda distinta es cuando está en el gobierno. Era más fácil ser oposición que ser gobierno y aquello que nosotros criticábamos hoy lo estamos viendo desde el gobierno. Esas cosas que reclamábamos como cosas de la derecha las tuvimos que sufrir en carne propia, por ejemplo, en la enseñanza con el servicio esencial. No solo cambió el contexto sino también hay un problema en los cuadros de dirección. Me parece que hay un desgaste y una desvinculación con el uruguayo de a pie. En América Latina hoy la izquierda debería repensarse viendo la realidad de Brasil, Venezuela, Argentina. Hasta ahora la izquierda ha rehusado meterse en esa discusión y busca el atajo más fácil: la culpa es de la derecha. La derecha opera y utiliza los gestos políticos para sacar rédito político, lo mismo que hacíamos nosotros cuando éramos oposición. Hace falta un sinceramiento.

—¿A qué se refiere con que la izquierda está lejos del uruguayo de a pie?

—Algo bien puntual: a mí me pareció insólito que en un plenario con muchos hombres y mujeres en un tema tan de la izquierda como la equidad de género no votaran ninguna candidata mujer. Creo que la inmensa mayoría de los uruguayos piensa distinto. Yo no puedo tener un discurso de equidad y en la propia fuerza marginar. Me hubiera gustado tener candidatos que tengan diferencias, como Edgardo Mier de Treinta y Tres.

—¿Cree que en el Frente Amplio sigue vivo el deseo de llegar al poder para hacer cambios sociales? Usted ha dicho que se han formado elites de izquierda en las que pesan otros intereses.

—Lo que no tengo duda es que en la inmensa mayoría de los frenteamplistas históricos esa expectativa sigue estando. Después de 10 años muchos uruguayos siguen viendo postergada su posibilidad de participación. A mí me resulta negativo circunscribir a que al país le fue bien o mal en base a datos económicos. Seguimos teniendo chiquilines que comen porque van a la escuela. Pasaron 12 años y tenemos un problema importante en la educación. Pasan los años y para muchos las cosas no han cambiado. Hoy las instituciones más creíbles del Uruguay son los bancos y las que aparecen últimas son los sindicatos. ¿Nadie se pone a reflexionar por qué la población nos ve en el último lugar? Creo que no hay crítica o autocrítica, creo que el statu quo pesa y se ha instalado como un gran comité de base que son los puestos rentados.

—¿Qué le genera internamente ese cambio?

—Me reafirma los valores, pero creo que hay que barajar y dar de vuelta. Hay procesos que están agotados y ciclos que se van terminando. Los cargos de gobierno generan status, te meten en la gestión y te alejan de la política, están tan en la gestión que pierden la noción de lo que la gente está pensando. Yo no quiero que en el país se instale el que se vayan todos porque tiene como fondo un escepticismo y un descreimiento que mañana te viene un dictador fascista y la gente lo ve como un ungido.

—¿Votará en las elecciones internas del Frente Amplio?

—Lo estoy pensando, tengo mis dudas.

—¿Por?

—No me siendo representado; si hubiera una mujer capaz que estaría votando.

—En esta campaña por las elecciones internas varios líderes han dicho que está en riesgo la votación y con esto el apoyo para un próximo gobierno del Frente. ¿Lo comparte?

—Como yo debe de haber muchos más. Lo que me llamaría la atención es que esa lectura fuera tal cual. ¿Necesitan que los vote poca gente para darse cuenta? ¿No alcanzó con las elecciones del BPS? ¿No alcanzaron las elecciones departamentales de 2010 en Montevideo cuando hubo muchísimo voto en blanco? No le quito mérito a él, pero ¿no alcanza con los 200.000 montevideanos que votaron a Novick? ¿Qué otras señales precisan los cuadros políticos para revisar un poco los comportamientos? Si solo falta que vote poca gente en las internas para que se den cuenta estamos en el horno. Hay señales mucho más fuertes.

—Es de los pocos frenteamplistas que critica al Frente públicamente. ¿Se ganó enemigos?

—Si hay alguien que la tiene conmigo, problema de él. Lo mío no es personal, es política. Yo tengo diferencias políticas y las digo porque me parece que se crece en la diversidad y en la confrontación de ideas y no en el club de focas que aplauden. Yo no aplaudo. ¿Qué voy a aplaudir? Creo que la ciudadanía pide mayor transparencia, más información, que le rindan cuentas. Si no hubiera existido una comisión investigadora de Ancap la inmensa mayoría desconoceríamos qué fue lo que pasó con la gestión. Yo no hablo de ilícito ni de dolo, hablo de gestión. Eso está mal. Nosotros antes reclamábamos comisiones investigadoras porque estábamos en la oposición, ¿y ahora? Cuando afirmo esto pienso también que se siguen postergando los cambios para gente que está en la lona, y ese creo que es un precio altísimo que no deberíamos pagar.

—¿Ha hablado con el presidente Tabaré Vázquez?

—Lo veo cada tanto porque participo de la comisión de alcohol. Tenemos una relación de respeto. Alguna vez le he dicho alguna cuestión, pero nada más.

—¿Cuál cree que fue el legado del gobierno de José Mujica?

—La parte constructiva es que muchísima gente se identificó con el personaje de Mujica e hizo que creyera de vuelta en la política. Después aparecieron cosas de mucha buena fe y voluntad, pero que no prosperaron, como el puerto de aguas profundas y Aratirí. Si pasamos raya hay debes. Se creció en economía y eso es indiscutible, pero no se creció en sociedad. Los valores se trastocaron. No se valora el trabajo como un elemento de gratificación y de dignidad. Con el estudio lo mismo. Y allí el gobierno no ha hecho cambios para que resulte atractivo y que vuelva a enamorar al estudiantado con la currícula.

—¿Le preocupa que lo critiquen por dialogar con blancos o colorados, por cuestionar a la izquierda o incluso por promover un liceo privado para los trabajadores de la bebida?

Lo que pasa es que algunos creen que se hace política hablando solamente con los de uno, con los que piensan lo mismo, y eso es un gueto y así le fue a muchos países que se cayeron hechos pedazos. Hay un grado de cobardía en no discutir lo que hay que discutir.

La vuelta de Joselo López y la salida del Secretariado.

El próximo 1° de mayo en el acto del Pit-Cnt Richard Read no estará en el estrado sino entre la gente. Arriba, en cambio, se ubicará Joselo López, quien regresó a la central sindical tras su procesamiento. Este hecho fue parte de lo que hizo que Read diera un paso al costado en el secretariado del Pit-Cnt y asumiera en su lugar al dirigente sindical de la bebida Fernando Ferreira. «Yo no le cargo las tintas a Joselo López, yo critico las actitudes políticas de la organización porque había una investigación en curso», sostiene Read en referencia al episodio de represión a un grupo de jóvenes en el hogar Ceprili en el que López estaba presente. Por esto López fue procesado sin prisión; apeló el fallo y el caso todavía no ha tenido resolución. El hecho, además, había motivado dentro del Pit-Cnt la creación de una comisión de Ética y Propuesta que tenía como principal objetivo analizar la conducta de funcionarios sindicalizados del Sirpa; sin embargo, la misma nunca se expidió.

Hoy la Justicia también tramita denuncias penales por el programa de vivienda sindical de la central. «Es bochornoso que nuestro sindicato tenga que declarar en una denuncia judicial. Esta Justicia es muy lenta. Quiero que se resuelva, se absuelva y se deje en claro que el Pit-Cnt no tuvo nada que ver y que la vida continúa. No ayuda a la credibilidad. ¿Quién se jode con todo esto? Las familias que apostaron y creyeron en la posibilidad de ser propietarios», afirmó Real al respecto.

http://www.elpais.com.uy/informacion/diferencias-digo-no-se-crece.html

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