Libros de Texto; deberían tener una plazo de vigencia por ley. Clubes de Libros, habría que copiar a España.


Los que tengan hijos; entenderán este artículo sin mucha explicación. Año a año, nos enfrentamos a principio del año lectivo, a la compra de los libros que les piden en el liceo/colegio, lo hacemos por responsabilidad; pero uno se da cuenta que hay como un «negociado» en que no es leal el mercado; ya que no se cumple con la regla de libertad de opción, sino que vamos quedando prisioneros de «alguien» que decide e influye en los profesores para que recomienden esos libros. Algo parecido se daba en algunas materias en la facultad, los propios titulares de cátedra editaban sus libros, los recomendaban y cada dos años sacaban una nueva versión, y luego preguntaban sobre esas dos hojitas nuevas; y el que no compró el libro corría el riesgo de no responder una de las preguntas. Es notorio que falta una regulación, y parece que en España ya se dieron cuenta del tema; y lo han encarado, regulándolo y creando Bancos de Libros.

Ya había escrito algo del tema:

https://abilleira.wordpress.com/2013/03/14/los-libros-estan-exonerados-del-iva-aun-asi-es-cierto-que-es-gratis-estudiar-en-uruguay-aun-existe-la-frase-cada-maestro-con-su-librito/

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Por qué los libros de texto no duran más de cuatro años

CARLOTA FOMINAYA / MADRID

Día 07/07/2014

El Consejo Escolar del Estado pide que su vigencia sea de un lustro

Que aumente el periodo de validez editorial de los libros de cuatro a cinco años. Esa es la propuesta que la Comisión del Consejo Escolar del Estado aprobó por unanimidad el pasado 29 de mayo y que acaba de elevar al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. La «hoja de ruta» sugerida por la Comisión contempla además reforzar la política de becas para aquellas familias necesitadas, realizar apoyos a los sistemas de préstamo y de banco de libros, y la implicación del profesorado en la elaboración de materiales curriculares. «En mi opinión, la Comisión no ha hecho más que recoger el sentir general de las familias españolas, muchas de ellas asfixiadas ante la renovación de gran parte o de la totalidad de los libros de texto de sus hijos», asegura Javier Carrascal, secretario de organización del Sindicato independiente de profesores Anpe.

Se calcula que dicha renovación implica un gasto medio anual de 300 euros por hijo (y que aumenta exponencialmente según la descendencia), una cantidad que no todas las familias españolas se encuentran en disposición de afrontar. Pero, ¿resulta absolutamente necesario cambiar de libro cada curso escolar? ¿Es obligatorio? ¿Qué dicen los sectores implicados al respecto? ¿Cuáles son las soluciones que se plantean?

La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce) deja la pelota en el tejado de los centros educativos al afirmar, en su disposición adicional cuarta, que «en el ejercicio de la autonomía pedagógica, corresponde a los órganos de coordinación didáctica de los centros públicos adoptar los libros de texto y demás materiales que hayan de utilizarse en el desarrollo de las diversas enseñanzas». En el punto número dos de la citada Ley se añade que «la edición y adopción de los libros de texto y demás materiales no requerirán la previa autorización de la Administración educativa». Así pues, existe libertad total para los centros —siempre y cuando sigan el currículo— pero, casualmente este año, con la entrada en vigor de la Lomce, los cursos impares de Primaria (1º, 3º y 5º) y primero de Formación Profesional están obligados a estrenar libros.

Lo que el Consejo Escolar entiende es que, quitando estas excepciones, y «salvo que existan razones pedagógicas fundadas, valoradas por los centros educativos, que así lo desaconsejen por el bien del alumnado», muchos libros de texto que se utilizan en la actualidad pueden seguir siendo útiles, y «es una obligación moral mantenerlos vigentes el máximo tiempo posible, máxime en el contexto socioeconómico actual».

De momento, y a falta de que el Ministerio de Educación se pronuncie, la vigencia marcada para los libros de texto por el Real Decreto 1744/1998 es de cuatro años, un plazo «razonable y que los editores comparten», según Antonio María Ávila, director ejecutivo de la Federación de Gremios de Editores de España. Para Ávila, lo que ha ocurrido en los últimos diez años es que «ha habido cambios de leyes y, por tanto, también de currículos, pero eso es un problema de los políticos, no de los editores, quienes, además, tienen que invertir en una reforma sin haber amortizado la anterior». De hecho, añade, «en muchas comunidades autónomas están prorrogando los currículos, algunas hasta ocho años, con lo que no están contemplado muchas novedades (por ejemplo: nueva Gramática de la Lengua)».

Lo que el Consejo recomienda, en tanto en cuanto no se ponga en práctica su propuesta, es «un sistema de ayudas dotado de la suficiente financiación que contribuya a asegurar la adquisición de libros de texto y otros materiales curriculares y didácticos para todo el alumnado que lo necesite, en igualdad de derechos con independencia del territorio en el que resida o curse estudios, y teniendo en cuenta para ello los umbrales de renta establecidos para las becas y ayudas al estudio de carácter general».

Bancos de libros

También sugiere emitir una nueva normativa que favorezca y facilite la creación y gestión de los bancos de libros en los centros educativos para conseguir que todo el alumnado pueda disponer de los mismos bajo la fórmula de préstamo o intercambio y reutilización. «La idea es que este sistema, que hasta ahora estaba gestionado por las propias asociaciones de padres o por el colegio, esté más regulado», explica Carrascal.

Lo corrobora Luis Carbonel, presidente de la confederación católica de padres Concapa, para quien, dado que esta aprobación de la Lomce conlleva la necesidad de editar libros de texto adaptados a las nuevas materias y objetivos establecidos, entre las soluciones posibles deberían estar «los bancos de libros y la entrega de los ejemplares ya utilizados por parte de los alumnos que han acabado el cursoademás de la gratuidad para las familias sin recursos. Afortunadamente, existe una mayor concienciación social y también más solidaridad de las Apas y las familias».

Los datos

300 euros: Es el gasto medio anual que implica la renovación

4 años: Es la vigencia marcada para los libros de texto en el Real Decreto 1744/1998. Esta ley también recoge la opción de incorporar espacios en los que los alumnos escriba o dibujen directamente sobre ellos.

http://www.abc.es/familia-padres-hijos/20140707/abci-libros-texto-cinco-anos-201407021813.html

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Educación busca fomentar los bancos de libros de texto en los centros concertados

ABC.ES

Día 08/10/2013 – 10.57h

La Consejería dirgida por Juan José Mateos ha destinado 231.000 euros con este objetivo

La Consejería de Educación ha destinado un total de 231.331 euros para fomentar la creación y mantenimiento de bancos de libros de texto en los centros privados concertados de Castilla y León que impartan niveles obligatorios de enseñanza para el curso 2013-2014.

Según consta en la orden de Educación publicada este martes en elBoletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), esta convocatoria de ayudas pretende favorecer el préstamo y reutilización de los libros por parte del alumnado de los centros concertados, propiciar un ajuste entre las existencias y las necesidades del centro y desarrollar en los alumnos hábitos de cuidado y respeto en el uso de los materiales escolares. Los libros de texto adquiridos a través de estas ayudas se mantendrán en vigor hasta el curso 2015/2016 incluido y quedarán fuera los correspondientes al primer ciclo de educación primaria, por no ser susceptibles de reutilización. Por el mismo motivo no se incluyen aquellos materiales no reutilizables asociados a los libros de texto, informa Ep.

Podrán ser beneficiarios de estas ayudas los centros privados concertados de la Comunidad que impartan enseñanzas de educación primaria y educación secundaria obligatoria que se comprometan a crear o mantener, si ya los tuvieran constituidos, bancos de libros de texto en el centro con destino a su préstamo y reutilización por el alumnado. El importe máximo de la ayuda a conceder a cada centro beneficiario será de 3.500 euros. Aparte de los adquiridos con las ayudas públicas objeto de esta convocatoria, los bancos de libros de texto de los centros se compondrán fundamentalmente de los libros aportados por las familias que voluntariamente soliciten la donación y obtención de libros del referido banco. Asimismo las familias podrán también optar por donar únicamente libros de texto al centro de forma desinteresada, «renunciando a cualquier contraprestación».

Paralelamente, el banco de libros podrá nutrirse de aportaciones de empresas editoriales u otras entidades, públicas y privadas. Los libros donados por las familias de los alumnos, junto con los que pudieran haber sido donados por otros particulares, empresas editoriales o entidades públicas o privadas, pasarán a ser propiedad del centro escolar, y formarán parte del banco de libros del mismo, con destino al préstamo y reutilización en cursos posteriores.

http://www.abc.es/local-castilla-leon/20131008/abci-educacion-busca-fomentar-bancos-201310081056.html

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